A
principios del 2003 y luego de una importante donación
de 100.000 kg. de calabazas al Banco de Alimentos
de Mendoza, se comenzó a pensar
en crear la Red Argentina de Bancos de Alimentos,
de manera de optimizar la distribución de
alimentos de acuerdo a las necesidades reales de
cada lugar. Así esa gran cantidad
de calabazas no se desperdiciaban y podían
llegar a las personas más necesitadas de
otras partes del país.
La
Red Argentina de Bancos de Alimentos está
inscripta en la IGJ bajo Personería Jurídica
Nº: 806, con fecha 23 de agosto de 2005.